Editorial

Cambios al SNI y el desafío de mejorar la inversión pública

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La semana pasada el Gobierno anunció cambios al Sistema Nacional de Inversiones (SNI), que se traducen en la eximición de ciertos requisitos de evaluación a proyectos de menor envergadura, con el fin último de agilizar la inversión pública. En la práctica, el instructivo detalla que los proyectos de hasta 5.000 UTM (cerca de $ 320 millones) que postulen a la etapa de ejecución podrán ser excluidos del proceso de evaluación ex ante, pudiendo ser objeto de evaluación posterior, cuando la inversión se está realizando o ya está realizada.

Hoy cobra importancia buscar mecanismos que contribuyan a acelerar la inversión estatal y la creación de empleos, pero tomando precauciones.

En un escenario donde la actividad económica no logra recuperarse cobra importancia buscar mecanismos que contribuyan a acelerar la inversión estatal y la creación de empleos. Sin embargo, pareciera necesario entender la selección del umbral de 5.000 UTM, y cómo se evitará la proliferación de proyectos pequeños, que cumplan con el objetivo de no alcanzar el umbral establecido más que el de contribuir a una necesidad efectiva de la localidad donde van a desarrollarse, sobre todo en un año de elecciones de alcaldes y gobernadores regionales.

Considerando que la medida no exime de entregar antecedentes que justifiquen la obra, dado el riesgo que este anuncio conlleva en un año electoral, sería importante que dicha información se utilice previo a la decisión de asignación de los recursos públicos asociados, y no cuando la obra ya está en construcción o terminada. Indicadores simples basados, por ejemplo, en la comparación de los datos de población o superficie de la comuna y/o región donde se espera construir el proyecto, con la información de población a atender o tamaño esperado de la obra podrían ser útiles para evitar la creación de “elefantes blancos”.

A futuro, si se considera que el proceso de evaluación ex ante del SNI es burocrático o engorroso, más que eliminarlo para umbrales cada vez más elevados, resulta conveniente buscar cómo simplificarlo y/o apoyar con capacitaciones a los formuladores de proyectos, sobre todo en el caso de los gobiernos locales, donde la necesidad de conocimiento específico en esta materia resulta más urgente.

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